Desde ATE exigimos que la justicia establezca quiénes son los autores del infame crimen. Al mismo tiempo, denunciamos que estas situaciones son el resultado de la falta de aplicación por parte del gobierno nacional de la democracia sindical en nuestro país, medida que ya cuenta con el aval de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y las permanentes recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo.
Así, mientras los trabajadores ven cercenado su derecho constitucional a la libre agremiación, las patotas mafiosas de la burocracia sindical, enquistadas en el movimiento obrero, pretenden encuadrar con una violencia brutal a quienes no se sienten representados. Al mismo tiempo, estas patotas actúan como meros mercenarios de las empresas, garantizándoles la defensa de los intereses patronales, en contra de la legítima lucha de los trabajadores.
De la misma manera actuó una patota del gremio camionero en el conflicto de los trabajadores de la empresa Brinks en Córdoba, ante el despido de los trabajadores por parte de la firma, respaldando a la patronal y agrediendo a los compañeros del Sindicato de Recaudadores y Custodios de Valores y Afines de Córdoba (Sirecuva-CTA) que se manifestaban en el lugar.
Desde ATE enviamos nuestras condolencias a la familia de Ferreira y de las demás víctimas de ataque, a la vez que nos comprometemos a continuar luchando para que la democracia se instale finalmente en el seno del movimiento obrero.
María Teresa Romero
Secretaria General
ATE Córdoba